2014

2014

Javier Almuzara: “La poesía, esa música que piensa”



Con motivo del 92º aniversario del nacimiento de Emilio Alarcos, el escritor Javier Almuzara ofreció una conferencia, presentada por Josefina Martínez –directora de la Cátedra Emilio Alarcos- y por el profesor José Luis García Martín, el 28 de abril en el Aula Magna de la Universidad de Oviedo.

Almuzara reflexionó sobre la poesía, hizo juegos de palabras y regaló versos a los asistentes al acto. Agradeció en primer lugar la oportunidad de estar presente para conmemorar el aniversario de un nombre que “solo le trae satisfacciones”, ya que en 2003 le fue otorgado el premio de poesía “Emilio Alarcos” y se considera un gran admirador del poeta y lingüista. En su homenaje leyó uno de los poemas de Alarcos.
“La tarea de la poesía es jugar con las palabras, y los poetas son los críos de la literatura” dictaminó Almuzara. El autor hizo una exposición concisa y ágil, y lanzó al auditorio auténticas greguerías sobre la lírica: “La poesía es una forma de hacer luz”, “puede hacerse poesía en prosa, pero nunca prosa de la poesía”.
El profesor García Martín, que presentó al conferenciante, lo caracterizó en tres simples palabras: poesía, música y entusiasmo; cualidades que se reflejan muy bien en el título que llevaba la conferencia del escritor, “La poesía, esa música que piensa”. Para Almuzara, la música es muy importante, y afirmó en el auditorio que la poesía es capaz de cantar sin levantar la voz.

Una lección de periodismo de Gabriel García Márquez



Es conocida la pasión de Gabriel García Márquez por lo que él mismo denominó “el mejor oficio del mundo” –el periodismo-, y en estas semanas en los que todos insisten en su valía como novelista, es bueno recordar como llegó el gran Gabo a ser un genio del lenguaje.
Cuando a los veinte años tuvo que hacer un reportaje sobre un desprendimiento que había causado muertes, se encontró con el dilema de no saber qué añadir a la noticia que habían dado todos los periódicos un mes antes. El taxista que le llevaba al lugar de los hechos le ofreció un dato desconocido: las muertes se habían producido en un segundo desprendimiento, sobre un grupo de curiosos se había acercado a ver como se había derrumbado la ladera en un primer momento. Al igual que en el cuento de Jean Cocteau El gesto de la muerte –considerado por Márquez como “el cuento perfecto”- el destino es ineludible. A Márquez, el destino le había deparado el éxito, ya que a pesar de cualquier expectativa que tuvo el autor en un primer momento sobre Cien años de soledad, el coronel Buendía y Macondo le acabarían otorgando un premio Nobel y el reconocimiento mundial.
Su vocación como periodista se refleja incluso en sus novelas más famosas, que no son otra cosa que grandes reportajes: Crónica de una muerte anunciada, Noticia de un secuestro, Relato de un náufrago… obras basadas en hechos reales, investigados hasta el más mínimo detalle por Márquez, ya que insistía en que “un dato falso ponía en duda todo el reportaje”, y llevaba esta minuciosidad hasta la literatura. Aunque todo ello no quita que creara una realidad fantástica, llegando a afirmar que “de la demencia senil de mi familia llevo viviendo todos estos años”.
En 1955 se reunió tres días con un grupo de periodistas, y les ofreció una lección sobre esa “pasión insaciable tan incomprensible como voraz” que es el periodismo. Aforismos que se marcarán para siempre en aquellos que sientan la necesidad de rescatar el oficio: “La anécdota en el periodismo es la madre de todo”, “cuando encuentras el gancho, lo cuelgas todo”, “el dinero y la tos no se pueden ocultar; la verdad, tampoco”, “en el instante en que uno se aburre escribiendo, aburre al lector”.
En definitiva, los principios que estableció Gabriel García Márquez constituyen una auténtica lección de periodismo, y el autor colombiano pasará a la historia como uno de los grandes de este oficio. Seguro que hasta el último día “sintió la angustia de escribir”.

Revistas literarias de posguerra



El final de la guerra civil, hace ahora 70 años, supuso un corte radical en la cultura española; España quedó dividida en dos: una parte de españoles exiliados y una parte que permaneció en el país. Se produjo un cambio drástico en la cultura.
Hubo dos literaturas españolas; la de la España del interior y la del exterior. Los exiliados españoles van primero a Francia, pero al poco tiempo Francia entra en guerra con Alemania, lo que les obliga a ir a América, México y Argentina. Gracias a la llegada de los intelectuales españoles, estos países se desarrollan mucho intelectualmente, y allí se fundan editoriales como el Fondo de Cultura Económica o la editorial Losada en Buenos Aires.
Mientras, en España se pretendía reanudar la vida literaria. El franquismo es la época de esplendor de las revistas literarias; había una gran presencia de la literatura en los periódicos, pero una literatura que no reflejaba la realidad debido a la censura. Juan Aparicio funda revistas literarias oficiales en las que se apoya a los escritores jóvenes y se les da libertad siempre que no hablen del régimen.
Las revistas literarias más destacadas de esta época son:
La Estafeta Literaria. Era una revista muy atractiva: cuentos, ilustraciones, informaciones sobre las tertulias como la del Café Gijón, que llevaba a cabo el grupo Juventud Creadora.
Fantasía. Revista-libro, cada número publica un libro de poemas o de cuentos de un autor.
Las dos revistas de poesía de mayor importancia fueron Garcilaso y Espadaña. Éstas mantenían un enfrentamiento estético que encubría un enfrentamiento político: detrás de Garcilaso estaba el grupo de Juventud Creadora, con poetas oficiales, afines al régimen, el más destacado es José García Nieto; en Espadaña destaca el republicano Victoriano Crémer. Los poetas de Garcilaso recuperan la métrica tradicional, vuelven al soneto, a la perfección formal, temas renacentistas... Frente a estos, los de Espadaña escriben una poesía aparentemente no crítica pero con una crítica encubierta: tratan temas de desasosiego, angustia, sangre... En Espadaña se ha visto el origen de una tendencia que marcará la poesía de los cincuenta, la poesía social.
Dos libros marcan el resurgir de la poesía: Hijos de la ira de Dámaso Alonso y Sombra del paraíso de Vicente Aleixandre. Es una poesía más humana, de angustia existencial.

La poesía social pretende reflejar el lenguaje y los problemas de la calle. Destacan en esta corriente Gabriel Celaya (Tranquilamente hablando), Blas de Otero (Pido la paz y la palabra, 1955).
La oposición a la poesía social se manifiesta en un grupo de poetas cordobeses con la fundación de la revista Cántico. Tiene una estética un poco distinta; sus miembros: Juan Vernier, Pablo García Baena…

El periodismo y la revolución digital: los nuevos medios digitales



No es sorprendente escuchar cada vez más la expresión “el papel está en crisis”. La prensa tradicional ha sido durante siglos el único medio de comunicación, exponente del cuarto poder y herramienta necesaria para la información. Actualmente, se encuentra inmersa en una crisis que hace que nos replanteemos su futuro. Quien lee la prensa es cada vez más viejo; el formato en papel no atrae a unos jóvenes afines a las nuevas tecnologías. Con la aparición de Internet, se nos presentaron las noticias de una forma inmediata y gratuita, y su accesibilidad no puede ser mayor con los smartphones, tabletas y demás material tecnológico que nos conecta con el mundo y nos desconecta de nuestro entorno. Toda esta situación ha llevado a la sociedad a pregonar la muerte de los periódicos de papel y pago, que son, sin embargo, los que aseguran una información de calidad y contrastada. Evidentemente, esta información tiene un coste, que es pagada mediante la publicidad; el recurso económico más importante para los periódicos. Pero en los últimos años, se ha producido una caída de los ingresos publicitarios debido al aumento de la inversión de los anunciantes en otros formatos como páginas Web y móviles, que son los que ofrecen más acceso a todo tipo de personas.
Para muchos, el hecho de leer un periódico en formato físico es una costumbre tan arraigada como la de comprar el pan, pero resulta que estos “tradicionales” son personas de edad cada vez mayor, que en un futuro no asegurarán la pervivencia de la prensa física.
Todos estos factores; menos lectores, falta de compromiso de los jóvenes y reducción de ingresos en publicidad han supuesto un duro golpe para la industria. A pesar de que todo ello indica que el futuro está en Internet, no podemos asegurar que lo que ahí encontramos sea fiable y objetivo. La obsesión por la primicia hace que los bulos vuelen por la red, solo hace falta ver cuantas “muertes” ha causado Twitter en los últimos años. En cuanto al contenido, encontramos grandes similitudes entre los periódicos tradicionales y los digitales, e incluso los blogs tendrían una función similar a la de las cartas al director. Pero se diferencian en la forma, y personalmente, por muchos apoyos audiovisuales que ofrezca Internet, por mucha gratuidad que tenga, o por muy inmediatos que sean sus contenidos… leer en una pantalla nunca será lo mismo que leer en papel.
¿La solución? Un tanto utópica; complementar la lectura de un periódico en formato físico con su versión digital, aprovechando las ventajas de cada medio.

III Semana Cultural de la Facultad de Filosofía y Letras



La III Edición de la Semana Cultural de la Facultad de Filosofía y Letras se celebró en el Campus del Milán de Oviedo del 24 al 28 de Marzo. Durante estos cinco días, los asistentes a los actos disfrutaron de un elenco de actividades culturales, desde visitas guiadas a diferentes museos como el Arqueológico de Asturias o el de Bellas Artes, hasta el concierto de música de la Coral Polifónica de Llanera, o la proyección de la película Blow Up (1996) –con guion basado en una novela de Julio Cortázar-. Además, se llevaron a cabo distintos talleres de escritura creativa a cargo de Ismael Piñera Tarque. A lo largo de esta semana, fue la literatura el aspecto cultural que tuvo más protagonismo.

El recital poético organizado por el blog “De las palabras bonitas”, dirigido por el alumno de la Universidad Borja Fernández, fue uno de los actos que contó con más asistencia del público, y en él, estudiantes de la Facultad compartieron sus creaciones poéticas. También hubo tiempo para presentaciones de libros. Pablo Solares ofreció al público la exposición de su obra 6 de noviembre. Por su parte, Gemma Pérez Zalduondo presentó su libro Music and Francoism. Este carácter de centro de actividad literaria quedó reflejado en la proyección Nos queda la palabra. Escritores en la Universidad de Oviedo, en la que a través de las fotografías de Mª Jesús Flórez se realiza un recorrido por los literatos que han ido pasando por la Universidad de Oviedo.
Como punto final a una semana de intensas actividades culturales, un grupo de doctorados en la Facultad de Filosofía y Letras y miembros a su vez de la AJIES (Asociación de Jóvenes Historiadores en Estudios Socioculturales) fueron los encargados de presentar la charla-taller “El análisis sociocultural: perspectivas globales y experiencias locales”.
En resumen, cinco días de actividades culturales en los que los estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras y todos los asistentes que acudieron, pudieron disfrutar del catálogo que ofreció la Universidad en esta tercera edición.

Reseña de la conferencia de Vasilis Vasilicós



El 5 de marzo de 2014, en la Facultad de Oviedo, el autor griego Vasilis Vasilicós presentó la traducción española de su libro Lo poco que sé de Glafcos Zrasakis. El escritor reflejó la gran alegría que le produjo el hecho de que la editorial Hoja de Lata mostrara interés en traer a España su obra. La propuesta le llegó hace algo más de un año, y de primeras rechazó la propuesta por considerar la traducción demasiado difícil, pero finalmente accedió a traducir la primera edición de las cinco existentes.
Vasilis Vasilicós nace en Cavala (Grecia) en 1934, es escritor y diplomático. Su gran obra es Z, que cuenta la historia de una persecución política en Grecia poco antes del golpe militar de 1967. Se va al exilio tras el golpe de Estado que condujo a la dictadura de los Coroneles. Desde el exilio comienza a escribir Lo poco que sé de Glafcos Zrasakis. Ha publicado más de cien libros, incluyendo novelas, obras teatrales y poesía.
Lo poco que sé de Glafcos Zrasakis cuenta la historia de la búsqueda de un escritor ficticio, el más conocido de Grecia y el preferido del narrador. Este ha desparecido en las selvas de Nueva Guinea, presuntamente devorado por aborígenes antropófagos a los que iba a estudiar. Vasilicós alterna esa búsqueda con pasajes sobre las intrigas de la política internacional en el siglo XX, la historia reciente de Grecia y reflexiones sobre la creación literaria. Es la obra favorita del autor, quien ha ido modelándola y reescribiéndola a lo largo de casi cuarenta años. Cuenta con su estilo personal; un estilo rico en matices e irónico.
En su conferencia nos regaló frases como: "No existe un escritor político, aunque odies la política siempre tienes una visión de las cosas, tomas partido aunque no quieras. La ausencia es también en sí misma una presencia".
Compartió con los asistentes anécdotas sobre la creación de Lo poco que sé de Glafcos Zrasakis. En la novela presentada refleja una dura etapa de su vida a través del autor ficticio Glafcos Zraskis: sus años en el exilio, el retorno a Grecia y la muerte repentina de su mujer. Por otra parte, comentó la situación actual de Grecia y afirmó que este era el período más duro del país al no saber cuál es el enemigo concreto al que se enfrenta.

Comentario de dos artículos sobre los problemas de Internet



En los géneros de opinión, el periodista siempre ha de estar bien informado y debe fundar su opinión en hechos veraces. Del artículo “Volviendo a leer a Orwell” (La Nueva España, 13 de febrero de 2014: http://www.ignaciogracianoriega.net/mds/20140213.htm) extraemos la conclusión de que no se puede criticar algo sin tener un conocimiento adecuado sobre ello. En él, el autor carga contra las nuevas tecnologías, alegando que nos van  a llevar a una situación de despotismo que nosotros mismos aceptaremos de buen grado. Sin embargo, para argumentar esto recurre a ejemplos históricos manipulados y demuestra un gran desconocimiento del tema tratado, lo que le lleva a exageraciones como que quien no tiene correo electrónico es un marginado, cundo esta herramienta no es la más representativa de la supuesta falta de privacidad a la que acusa a las redes sociales.
En la sección de “La Galería” de La Nueva España de Tino Pertierra, aparece el día 13 de febrero de 2014 el artículo titulado “Una red de mentiras grandes como pirámides” y,  en relación con este “Fuentes fiables y ser responsables ante la intoxicación, consejos de un experto asturiano”, que tratan sobre el buen y el mal periodismo en relación con los bulos que se difunden por Internet. Se hace hincapié en que el buen o mal periodismo no depende del medio: puede haber buen periodismo en la red y mal periodismo en la prensa tradicional. Lo que realmente diferencia al buen periodismo del mal periodismo es la búsqueda de fuentes fiables y la comprobación de datos. En Internet, tenemos la responsabilidad de difundir noticias contrastadas y no contribuir a difundir informaciones falsas y dañinas, para ello debemos comprobar si lo que nos llega es verdadero o falso, "educar el olfato y el sentido común".