2014

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El periodismo y la revolución digital: los nuevos medios digitales



No es sorprendente escuchar cada vez más la expresión “el papel está en crisis”. La prensa tradicional ha sido durante siglos el único medio de comunicación, exponente del cuarto poder y herramienta necesaria para la información. Actualmente, se encuentra inmersa en una crisis que hace que nos replanteemos su futuro. Quien lee la prensa es cada vez más viejo; el formato en papel no atrae a unos jóvenes afines a las nuevas tecnologías. Con la aparición de Internet, se nos presentaron las noticias de una forma inmediata y gratuita, y su accesibilidad no puede ser mayor con los smartphones, tabletas y demás material tecnológico que nos conecta con el mundo y nos desconecta de nuestro entorno. Toda esta situación ha llevado a la sociedad a pregonar la muerte de los periódicos de papel y pago, que son, sin embargo, los que aseguran una información de calidad y contrastada. Evidentemente, esta información tiene un coste, que es pagada mediante la publicidad; el recurso económico más importante para los periódicos. Pero en los últimos años, se ha producido una caída de los ingresos publicitarios debido al aumento de la inversión de los anunciantes en otros formatos como páginas Web y móviles, que son los que ofrecen más acceso a todo tipo de personas.
Para muchos, el hecho de leer un periódico en formato físico es una costumbre tan arraigada como la de comprar el pan, pero resulta que estos “tradicionales” son personas de edad cada vez mayor, que en un futuro no asegurarán la pervivencia de la prensa física.
Todos estos factores; menos lectores, falta de compromiso de los jóvenes y reducción de ingresos en publicidad han supuesto un duro golpe para la industria. A pesar de que todo ello indica que el futuro está en Internet, no podemos asegurar que lo que ahí encontramos sea fiable y objetivo. La obsesión por la primicia hace que los bulos vuelen por la red, solo hace falta ver cuantas “muertes” ha causado Twitter en los últimos años. En cuanto al contenido, encontramos grandes similitudes entre los periódicos tradicionales y los digitales, e incluso los blogs tendrían una función similar a la de las cartas al director. Pero se diferencian en la forma, y personalmente, por muchos apoyos audiovisuales que ofrezca Internet, por mucha gratuidad que tenga, o por muy inmediatos que sean sus contenidos… leer en una pantalla nunca será lo mismo que leer en papel.
¿La solución? Un tanto utópica; complementar la lectura de un periódico en formato físico con su versión digital, aprovechando las ventajas de cada medio.