En primer lugar, están los aspectos lingüísticos; formas de letras que
han dejado de usarse, como la “s” larga o la doble grafía “ss”. Respecto a la
ortografía, se acentúan palabras átonas que en la actualidad no llevan tilde
(como la preposición “á”), y las mayúsculas no aparecen acentuadas debido a una
cuestión de complicación tipográfica en la imprenta. Otros casos de diferencias
ortográficas son las palabras que hoy en día llevan tilde y que en el periódico
aparecen sin ella, lo cual se debe a la diferencia de normas, ya que la
ortografía normativa no se establece hasta el siglo XIX. El uso de mayúsculas
también es diferente, pues estas se emplean según las “modas” vigentes. Otra
diferencia se presenta en los signos de puntuación, en algunos casos sobran y
en otros, faltan.
En los aspectos internos lingüísticos, también se aprecia un léxico en
desuso, como la palabra “descaminarse” en lugar de “mal encaminado”, o el uso
del tratamiento “usted” en vez del generalizado tuteo.
Respecto a los aspectos relacionados con
la estructura del diario, su portada presenta el título de la publicación, un
nombre muy largo y rimbombante en lugar de los que se observan hoy en día;
breves y significativos. La portada además, no presenta los titulares de las
noticias más destacadas, sino un “Artículo primero” en el que se plasma la
ideología del diario; su línea editorial. En ella expresa el deseo de mejora
social o intención política que tiene el periódico, y busca la captatio benevolentia del lector. Este propósito va acorde a la mentalidad
ilustrada de la época.
La última página de un periódico
actual suele reservarse a las “noticias humanas”, en cambio, en el Diario
Noticioso aparece un equivalente a los anuncios por palabras, con la
característica de que Nipho se permite hacer comentarios en primera persona.
A pesar de todas las diferencias entre los periódicos actuales y el
periódico de Nipho, se encuentra un elemento común; la mancheta, recuadro en el
que aparecen los datos del periódico: el impreso legal, que en el siglo XVIII
consiste en la expresión “Con Privilegio del Rey N.S.”, el lugar de edición, y
en caso de este periódico primitivo, las librerías en las que se podía comprar.

