González Ruano, nace en Madrid en 1903, y se inicia muy pronto en la vida
literaria; publica en 1919 sus primeros artículos y poemas. De sí mismo
afirmaba que no era periodista, si no escritor en los periódicos. Es uno de los
fundadores del Ultraísmo, movimiento de vanguardias que trata de superar el
Modernismo. Colabora en publicaciones como Ultra
(revista en la que publican ultraístas como Rafael Cansinos Asens), Tobogán, Plural… A los 17 años publica De
la locura, del pecado y de la muerte, y en 1924 publica su libro de
ensayos. Se convierte en una de las figuras centrales del periodismo en la República; colabora en
1927 en El heraldo de Madrid y en Blanco y negro, publica en 1931 un libro
sobre Baudelaire y posteriormente publicará Vida
y pensamiento de Miguel de Unamuno.
En 1932 se le otorga un premio periodístico y entra a colaborar en ABC y en Acción española –revista de extrema derecha- y va haciéndose cada
vez más conservador. En 1933 el ABC
le envía como corresponsal a Berlín, y se considera un simpatizante nazi.
Posteriormente irá a la Italia
de Mussolini, y a París en los años de la ocupación alemana, donde será
detenido por la Gestapo
en extrañas circunstancias.
Tras esto, vuelve a España y continúa con su labor de escritor. Publica
una antología de la poesía española contemporánea, sus últimos libros de poesía
en los años cuarenta y también novelas, pero son una parte menor de su obra. Lo
más interesante en ellas es su componente autobiográfico, y por ello destaca la
autobiografía Mi medio siglo se confiesa
a medias.
Cuando muere en 1955, el ABC
publica el libro de homenaje Trescientas
prosas. El mismo día de su fallecimiento se publica en el periódico su
último artículo, que concluía con la frase: “La muerte es ir perdiendo la
costumbre de vivir”.
Para saber más de César González Ruano…
